Biblia o Tradición: ¿Cristo murió miércoles o viernes?

Es cierto que más importante que una fecha, es el hecho de que Cristo murió y resucitó; su muerte y resurrección componen la esencia de nuestra fe cristiana (cf. 1 Co 15:14). Sin embargo, conviene repasar lo que dice la Biblia sobre este evento, ya que un estudio objetivo y sincero sobre el tema resulta en el fortalecimiento de la fe.

Como suelo enfatizar, el objetivo de este escrito no es probar nuestra fe, sino fortalecer la fe de los que ya creen; y si en esto algún incrédulo es seducido por la verdad, amén. También, aclaro que lo que presento no es un estudio bíblico, sino una guía de estudio para quien quiera profundizar sobre el tema.

Tradición: de viernes a domingo

Según la tradición, Jesús murió un viernes y resucitó el domingo. Viernes, porque la Biblia menciona que el Señor murió en la tarde del día de preparación para el día de reposo, refiriéndose al sábado. Y que resucitó domingo, porque cuando las mujeres fueron al sepulcro en la mañana del primer día de la semana, les fue mostrado el sepulcro vacío.

Según la profecía del mismo Señor, era necesario que estuviera tres días y tres noches en el sepulcro.

Vea Mateo 12:39-40:

“El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” (RVR 1960, énfasis añadido)

Sin embargo, si usted hace la cuenta, no se suman 72 horas en este período. De viernes en la tarde al sábado en la tarde, 1 día (24 horas); del sábado en la tarde al domingo en la mañana, medio día. Nada más.

Lo que la Biblia muestra

Veamos lo que ocurrió, de forma cronológica, insertando datos aclaratorios.

  • Crucifixión: Jesús fue crucificado el mismo día en que fue llevado ante Pilato (cf. Jn 18:29-40, 19:1-18), específicamente a la hora tercera (cf. Mr 15:25). En el Nuevo Testamento, el tiempo se dividía de esta manera:
    • Hora tercera: 6 a 9 a.m.
    • Hora sexta: 9 a 12 mediodía
    • Hora novena: 12 a 3 p.m.

Si Jesús fue crucificado “a la hora tercera”, y si sabemos que primero se presentó ante Pilato, pudiéramos estimar que fue finalmente crucificado en o poco antes de las 9 a.m.

  • Muerte: En Lucas 23:44-46 y Mateo 27:46-50, se especifica que Jesús expiró cerca de la hora novena (entre 12 m.d. y 3 p.m.), pudiéndose inferir por el estudio del contexto que más cerca de las 3 p.m. que de las 12.
  • Entierro: Durante esta semana de la muerte de Jesús, hubo dos días de reposo: (1) el día de reposo semanal (sábado) y, (2) el día de reposo de gran solemnidad o fiesta de la pascua.

Jesús fue enterrado “cuando llegó la noche”, deprisa, porque tenían que prepararse para el día de reposo (cf. Mr 15:52).

Vea, por ejemplo, Juan 19:41-42: “Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.” (RVR 1960, énfasis añadido)

Otras citas que mencionan los días de reposo: Juan 18:28 (cuando lo llevaron ante Pilato), Marcos 15:42, y Lucas 23: 54.

En Éxodo 12 está la historia de cuándo y por qué fue instituida la cena pascual. Por su naturaleza, instrucciones y particularidades, la celebración de la pascua podía caer en cualquier día de la semana.

En Deuteronomio 16:6 se especifica la hora en que debía celebrarse: a la puesta del sol. Si Jesús fungió como el Cordero pascual (como enseña el escritor de los Hebreos, y como se le llama al Señor en Apocalipsis, el Cordero de Dios), es de esperarse que la hora en que fuera inmolado y enterrado coincidiera también con esta “sombra” o ejemplo profético de su misión redentora.

  • Resurrección: Además de la señal de Jonás (que vimos al principio), Jesús dijo claramente a sus discípulos que resucitaría luego de tres días (cf. Mr 8:31).

Los días son de 24 horas, tanto en el Nuevo Testamento como hoy en el día.

Suponiendo que Jesús haya muerto a las 5 p.m. (hora estimada, pero dentro del contexto bíblico), debe haber resucitado a las 5 p.m., cumplidas 72 horas después.

Cuando las mujeres fueron al sepulcro, Jesús “ya” había resucitado. Pero dado que iban a embalsamar el cuerpo del Señor, no lo podían hacer un sábado semanal, ni tampoco deberían hacerlo de noche. Así que fueron bien temprano en la mañana del primer día de la semana, que entendemos era un domingo. (cf. Mt 28:1,6, Mr 16:1,6, Lc 24:1-3,6, Jn 20:1,9)

  • Los tres días: Saquemos cuenta entonces, de los tres días:

Miércoles (5 a 6 p.m.) a Jueves (5 a 6 p.m.) – 1 día

Jueves (5 a 6 p.m.) a Viernes (5 a 6 p.m.) – 2 días

Viernes (5 a 6 p.m.) a Sábado (5 a 6 p.m.) – 3 días

Domingo no cuenta, porque ya había resucitado.

De esta forma, se cumple la Palabra: (1) que estaría “dentro del pez” (enterrado) tres días, como Jonás, y (2) que fungió como el Cordero de Dios.

Los cristianos nos reunimos los domingos siguiendo el ejemplo de los discípulos (cf. Hechos 20:7), y no porque Jesús resucitara domingo. De todas formas, ¡Él resucitó! Independientemente de qué día fuera. Y gracias a Dios porque lo hizo, porque en esto descansa nuestra fe y nuestra victoria.

Dios le bendiga.

 

 

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