Solución al Problema Existencial

¿Ciencia vs. Fe? ¿Realmente hay que escoger?

“El cristianismo es la salida o la solución más fácil para la crisis existencial del hombre y la mujer.” Poco tiempo atrás me hubiera ofendido con tal aseveración. Pero ahora, hasta pienso que sí. Por favor, permítame explicar.

Mientras que los niños piensan en jugar y los jóvenes en disfrutar la vida, los que entramos en años pensamos en la brevedad de nuestra existencia y en si hemos cumplido algún propósito o no en nuestro tiempo aquí. Los que tocan fondo, con grande amargura, buscan alguna razón para levantarse y luchar, ya sea por su familia, por su dignidad, por su nación… ¡Algo en qué creer, algo de qué agarrarse, algo qué hacer!

Ahí, entonces, se presentan las opciones: se busca el valor último, se inicia una jornada espiritual, o cuántas cosas más. Muchísimos que se consideran inteligentes y con pensamiento crítico escogen cualquier ruta que no sea la del cristianismo o la fe en Dios, pues refugiarse en esto denota, al menos para ellos, debilidad, falta de creatividad, de inteligencia, de razonamiento científico, etcétera. Refugiarse en la creencia de un Dios es más fácil que buscar otra respuesta a las preguntas más difíciles: quién soy, de dónde vengo, hacia dónde voy, por qué estoy aquí, y por extensión, aplicarlo a toda la raza humana; porque al creer en Dios se responde a todas ellas.

Lo cierto es que sí, creer en Dios es más fácil, porque es una puerta por la que todos pueden entrar: ricos, pobres, estudiosos, analfabetas, trabajadores, esclavos… Todos. Y la llave es la fe — lo más controversial para los que viven buscando un por qué. Pero deme una oportunidad más.

Dios de inmediato resuelve el dilema de lo que ha de ser después de la muerte (a través de Jesucristo, que sería otro tema). Dios también responde, de muchísimas formas, el cómo llegamos aquí y para qué vivimos. Todos los seres humanos, sin importar la capacidad intelectual, recibimos esta misma oferta de salvación.

Ahora, para los que quieren profundizar más, el cristianismo no es un estorbo. Es que la base, el fundamento, tiene que ser única: la piedra angular es Jesucristo. Si construimos algo más sobre esta base, está permitido siempre y cuando no contradiga Sus palabras y pase la prueba “del fuego” de la que habla la Biblia.

Por ejemplo: para ser salva (que es pasar la vida eterna en el cielo después de muerto el cuerpo), tengo que recibir la fe de Jesucristo. Digamos que es un hecho. Ahora, las siguientes creencias no me hacen ni menos salva ni menos cristiana:

* Creación en siete días o no. Mientras unos creen que Dios creó al mundo en siete días literales, otros creemos que hubo una creación original (verso 1 de Génesis 1) y otra creación junto con un reordenamiento (descrito en los versos posteriores). La ciencia ayuda a validar los estudios sobre el tema.

* Diluvio universal o no. Unos creen que fue un diluvio en todo el globo terráqueo, otros que fue en el universo conocido por el escritor. La ciencia también ayuda a validar los estudios sobre el tema.

Igual ocurre con esto:

* Dinosaurios o no. 

* Personas antes de Adán.

* La teoría de la evolución de las especies.

* Otras.

La salvación es inequívocamente a través de Cristo, según los cristianos. Lo demás en lo que se crea dependerá de la profundidad con que se estudie y la capacidad intelectual que se tenga, de los maestros que nos instruyan y los recursos que tengamos disponibles para aprender; etcétera. Siempre y cuando no se contradigan las enseñnzas de Cristo y que la Biblia sea la fuente de mayor credibilidad, no se es más ni menos cristiano por lo que se crea. 

Creer en Dios para salvación es lo más fácil. Fuimos creados por Dios y el ministerio de Cristo en la tierra nos capacita para reconciliarnos con Él. Ahora, hay muchas otras cosas que el que quiera, puede buscar y rebuscar y volver a buscar, si es que le gusta la ciencia.

Termino con esta anécdota. Hace unos años, algunos hermanos de la congregación nos acompañaron (a la familia pastoral) al Observatorio de Arecibo (un famoso observatorio astronómico al Norte de Puerto Rico). Una pareja de ancianos fieles nos acompañó. Mientras veíamos unos vídeos y observábamos fotografías, la hermana anciana me dice: “qué cosas, eso de haber llegado a la luna no puede ser verdad.” Le expliqué que sí era cierto, lo mejor que pude; no sé si me creyó. Pero no tengo duda de que es una muy fiel cristiana; porque que crea o no en los avances de la ciencia NO ES REQUISITO para ser creyente en Dios. 

Pienso que me falta la capacidad intelectual que tenía Pablo para explicarme mejor, pero me conformo con alcanzar la de Pedro un día de estos… Porque, ojalá se regara la voz de que se puede tener fe en Dios y respetar la ciencia, siempre y cuando Dios tenga la supremacía en nuestra mente y en nuestro corazón. 

This entry was posted in Reflexiones and tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.